sábado, 18 de febrero de 2017

Gobernanza o sinvergonzoneríA




Gobernanza  o  sinvergonzoneríA



<<Exige AMANC investigar uso de quimioterapia falsa en Veracruz (México). La Asociación Mexicana de Ayuda a Niños con Cáncer señaló que el uso de agua destilada es un acto grave y de “lesa humanidad” porque atenta contra la vida y salud de los menores>>*. 

<<Duarte dio agua en lugar de quimioterapias a niños con cáncer, acusa Yunes. El gobernador de Veracruz aseguró que durante la administración del exgobernador Javier Duarte se administraba como medicamento agua destilada a niños con cáncer>>**.

            Mientras hacía esfuerzos por despertarme, oía en la prensa televisiva casi de pasada esta noticia. Justo hablábamos en la Escuela de Salud Pública de Andalucía de la buena gobernanza. Si no fuese porque me pellizqué creería que aún dormía a esa temprana hora: Le han administrado agua destilada a niños con cáncer en vez de quimioterapia. 

¡No es posible! La maldad no puede llegar hasta ahí.

            Pues sí. Busco en la prensa y encuentro la noticia escrita, publicada y rubricada, más de un día, tanto en los periódicos hispanoamericanos como en los españoles. 

            En ella, y sin entrar en detalles por no aburrir, aparecen cifras monetarias desorbitadas, almacenes con medicamentos caducados y pruebas diagnósticas falsas, confirmación analítica de los fármacos falsos, demandas judiciales y acciones policiales, fraudes y otros fraudes, investigaciones a laboratorios farmacéuticos que a todos nos suenan, y otros desmanes… como para no poder dormir.
          
            Y parece que inmersos en el torbellino “Trump” y demás escándalos, provinciales, regionales, nacionales y comunitarios, entre desastres naturales y guerras, entre fanatismos y futbol, la noticia se difumina… es otra mala noticia del periódico o del telediario.

            ¡Dios mío, qué horror! Si los que tienen que velar por los derechos más fundamentales de todos los ciudadanos; especialmente por los de los más vulnerables  como puedan ser los niños enfermos; utilizan su privilegiada situación para sacar provecho económico: ¡a dónde vamos a ir a parar¡ qué decía mi abuela.

            Pero como diría alguno de esos profesores de los que a veces uno tiene la suerte de conocer: “eso… eso no pasa en España-Andalucía, ¿verdad?”
            Ojalá que no, y que las historias  que oímos a diario sobre salud, sobre mal uso de los servicios, sobre fusiones y separaciones, sobre dimisiones, sobre falta de personal, y otros escándalos como el reciente fraude de las prótesis en Cádiz, sólo sea por desconocimiento o por inadecuada formación.
            Ojalá que  nuestros políticos y gestores hagan la mejor gobernanza posible de lo que se le ha confiado: Nada más y nada menos que nuestra salud.
            Y que no tengamos que enterarnos que la desvergüenza de algunos al querer aprovecharse de todos nosotros, tan sólo sea por conseguir más dinero, como ha ocurrido con los niños afectos de  cáncer en Veracruz.
            Con esa esperanza, sigo tranquilo ojeando el periódico: pocas noticias amables, algo de deporte, el tiempo… pero no se me va de la cabeza: ¡Le han administrado agua destilada a niños con cáncer en vez de quimioterapia!


Antonio Caravaca
Febrero, 2017

martes, 14 de febrero de 2017

¿ De qué hablan cuando hablan de innovación ( en gestión sanitaria )?

 La innovación en gestión sanitaria es cada vez un tema más recurrente y en determinados foros y círculos es un mantra que se rumia y se repite hasta parecer casi tangible. Este tema da tanto para una charla de café como para crear el Observatorio de Innovación en Gestión de la Sanidad dependiente de la Agencia de Información, Evaluación y Calidad en Salud de Cataluña.

Cada vez que me acerco a este tema y por mi puesto actual como asesor de sistemas de información en el Servicio Andaluz de Salud, ocurre frecuentemente, se me antoja la disquisición de decidir entre dos posturas antagónicas en el acervo popular, el "eterno retorno de Heráclito", donde todo lo que fue
volverá y la historia se plantea como cíclica o el cantado "agua pasada no mueve molinos".

Innovar es crear o modificar un producto, un proceso productivo, una forma de hacer las cosas e introducirla en el mercado o implantarla en nuestro ámbito. Esta es la definición que da la Real Academia de la Lengua Española para el término, pero en ningún momento dice ni que este proceso tenga que ser novedoso, ya que tiene dos partes, una la de crear el producto o la de modificarlo y otra la de implantarlo, implementarlo y tampoco dice que esto tenga que ser beneficioso.

Llegamos, pues, a un punto de desasosiego donde nos estamos acostumbrando a realizar ejercicios de melancolía, a hacer brindis al sol. Gestión sanitaria, sí, gestión clínica, por supuesto, innovación, la justa.

Volvamos dos párrafos más arriba, pese a qué mostré una disquisición razonable, yo me decanté hace tiempo por un modelo de historia cíclica y ello me lleva a relajar mi creatividad pero a estresar mi necesidad de búsqueda bibliográfica. Es muy probable que la solución a nuestro problema, o una aproximación al menos, ya esté resuelta, implantada, evaluada y publicada. En relación a la Gestión Sanitaria debemos ser menos Google y más ratones de biblioteca, y como dijo aquél: "los experimentos en casa y con gaseosa".

Cuando nací ya había dos documentos que han envejecido de forma desigual, los dos han sido nombrados y reivindicados ( salvando sus diferencias ) en multitud de ocasiones, y sin querer entrar en temas de los que no entiendo, uno parece que necesita ser actualizado y revisado y el otro, quizás de no utilizarlo, puede que sólo haga falta desempolvarlo, son la Constitución Española y las conclusiones de Alma-Ata.

Quizás Alma-Ata fuera una innovación en la España que pretendía modernizarse y construía hospitales cada vez más grandes y complejos, sus conclusiones tienen ya casi 40 años y se siguen blandiendo como el primer día. Hace unos días se creo el Foro de Andaluz de Atención Primaria. Este foro, que como ellos dicen, no querríamos que hubiese nacido, viene a recordar una vez más que tenemos soluciones que ya no son innovadoras pero que suponen una base fundamental de nuestra gestión sanitaria, como es la apuesta por una atención primaria fuerte y capaz de resolver los problemas de los ciudadanos.


Innovar no será posiblemente la solución, gestionar bien y entre todos, con nuestros diferentes niveles de responsabilidad seguro que lo es.

martes, 7 de febrero de 2017

Estrés y precariedad laboral identifican al médico andaluz de Atención Primaria.


            Quisiera comentar brevemente la noticia que se divulga en el Diario ABC de Sevilla a propósito de las condiciones que tienen los équipos de Atención Primaria de Andalucía. La noticia la publican algunos representantes del Foro de la Atención Primaria, que engloba a asociaciones como el Consejo Andaluz de Colegios Médicos, el Sindicato médico  y sociedades médicas y de Pediatría.
           
Desde hace tiempo, la atención primaria en nuestra región se encuentra sometida como bien dice el artículo a un estrés que va en aumento . Esto se debe a la creciente demanda por parte de los ciudadanos, a la apertura a nuevas competencias y programas, a la mayor burocratización del sistema y todo ello además a la época de crisis que estamos padeciendo.
           
Los profesionales que integran los equipos de Atención Primaria han tenido que ir adaptándose a estas circunstancias como han podido y con los medios que tienen. Probablemente  la Atención Primaria de Salud siga siendo la “hermana pobre del sistema”, cuando en otros países anglosajones ocurre lo contrario.
  
            Toda ésta sobrecarga tiene su repercusión también a nivel hospitalario, ya que si la puerta de entrada al sistema que es la Atención Primaria no funciona correctamente, porque ya no puede sostener tanta demanda, los pacientes baypasean la entrada y van directamente al Servicio de Urgencias del Hospital más cercano , provocando la saturación del mismo. Por otro lado aumentan el número de ingresos hospitalarios, estancias, etc.

            La Atención Primaria hay que cuidarla ya que es el escaparate del sistema al ciudadano, como lo es el Servicio de Urgencias de un Hospital para ese Centro determinado.

Nuestro Sistema de Salud ha ido potenciando de forma progresiva los grandes hospitales de referencia de las capitales de provincia y ha ido dejando de lado a muchas Áreas de Atención Primaria que han ido cayendo en el desánimo ante la falta de medios y de expectativas.
 

            Es lamentable que se esté reclamando un tiempo de atención al paciente de diez minutos frente a los 3 o 4 actuales. Para una práctica como la Medicina, donde un error puede costar muy caro, que se tenga que atender a un paciente en cuatro minutos no tiene ningún sentido. Esto provoca en los profesionales un estrés y un componente de “quemazón o burning “que provoca bajas laborales, errores  diagnósticos, etc. Hay pacientes que se pueden ver en cinco Minutos si solamente se les va a renovar una medicación , pero hay pacientes que requieren quince o veinte minutos de atención para valorar lo que nos cuentan, explorarlos, etc.


            Según parece van a establecerse reformas próximamente para reorganizar la Atención Primaria de Salud desde la Consejería de Salud e Igualdad. Sin duda alguna dichas reformas son urgentes y necesarias, ya que de seguir así no creo que el sistema pueda seguir rodando mucho más tiempo.
De 37,5 a 35

¿Os parece que hablo de un descenso de temperatura? No es precisamente esa la intención. Estos números expresan lo que en realidad sí ha descendido:  la crispación y por qué no decirlo “el cabreo” de los funcionarios y empleados públicos autonómicos que, desde junio de 2012 y como consecuencia de la crisis económica, vieron incrementada su jornada laboral de 35 a 37,5 horas semanales, eso sí, sin repercusión en sus nóminas.

  
A día de hoy y desde el 16 de enero de 2.017, estos trabajadores afectados recuperan nuevamente su jornada laboral de 35 horas según establece el Decreto-ley 5/2016, de 11 de octubre, por el que se regula la jornada de trabajo del personal empleado público de la Junta de Andalucía.


Pero hagamos un breve análisis de la situación que se originó. Veamos el antes y el después de este derecho suspendido y nuevamente recuperado.

En el antes nos podemos plantear: ¿Cómo repercutió la ampliación de la jornada laboral en el sector sanitario? Y más concretamente, ¿qué medidas se adoptaron en los centros sanitarios?. El incremento de jornada de dos horas y media semanales se materializó en: ampliaciones de turnos de trabajo, laboralización de sábados, nombramientos eventuales formalizados mes a mes con una jornada ordinaria al 75% (con una reducción por tanto del 25%), descenso en el número de contrataciones (inestabilidad laboral y asistencial), descenso en la tasa de reposición… y quizás la más impactante, el recorte en el número de jornadas complementarias para el personal facultativo (guardias médicas y continuidades asistenciales).

Después de casi 5 años, ¿ante qué situación nos enfrentamos?, ¿se ha recuperado la calidad en el empleo?, ¿qué repercusión tiene este incremento de jornada laboral en el sector sanitario?, ¿cómo se va a afrontar nuevamente la pérdida de 2,5 horas semanales de jornada laboral?.... Y así podríamos seguir enumerando muchos interrogantes que a fecha de hoy están puestos encima de la mesa de todos los directivos de hospitales, áreas de gestión sanitarias, distritos de atención primaria…..que buscan soluciones para que esta nueva medida no vaya en detrimento de la calidad asistencial ni profesional.

Teniendo en cuenta que, durante este período, en concreto a partir de enero de 2.015 y de forma paulatina, los nombramientos eventuales han recuperado la jornada del 100%, y que estamos inmersos en un proceso de interinación para dar estabilidad a los que venían ocupando una plaza de estructura del centro, las respuestas a estas cuestiones podrían pasar por varias soluciones, pero nos las que están en la punta del iceberg son: el incremento en el número de contratos que palíen la jornada laboral que dejan de realizar los profesionales y la recuperación de jornadas complementarias del personal facultativo (bien jornadas de presencia física y/o localizada, bien continuidades asistenciales). La toma de una u otra decisión estará en manos de los responsables de cada centro que intentarán que el incremento presupuestario que supone la disminución de la jornada laboral no merme la calidad en la prestación de los servicios.


Llegados a este punto podríamos concluir con una reflexión: tras casi cinco años de soportar medidas austeras (incremento de jornada, disminución contractual, recortes económicos, etc., etc.,) que intentaban hacer sostenible el sistema sanitario buscando un reequilibrio económico pero que han ido convergiendo hacia una recuperación de nombramientos eventuales a jornada completa del 100% y un proceso de interinación en curso, ¿volvemos con la implantación de las 35 horas a la situación inicial de junio de 2.012?, ¿ha merecido la pena este camino recorrido para volver al punto de partida?.

domingo, 5 de febrero de 2017

METODO TREFLEXIVO PUNs and DENs

METODO  PUNS AND DENS

Mediante la metodología de aprendizaje reflexivo PUNs & DENs, se lleva cabo la identificación de necesidades y el análisis de las herramientas asistenciales disponibles para mejorar el abordaje integral de pacientes con distintas patologías. Se basa en introducir unas técnicas de abordaje. Los PUNs, (necesidades no cubiertas de los pacientes) y los DENs, (necesidades formativas de los médicos), son un sistema de detección de necesidades de los médicos en Atención Primaria,(desarrollado por Richard Eve tutor en Somerset). Este sistema de detección de necesidades se base en la premisa de que “El área de conocimiento de la Atención primaria se basa en la consulta”.  Esta técnica es capaz de identificar necesidades de formación a partir de la interacción con los pacientes.

PUN=Patient Unmet Need (necesidades del paciente no resueltas por el médico). Tras cada consulta identificas y anotas las necesidades del paciente no resueltas por ti.
DEN = Doctor Educational Need (necesidades formativas del médico). A través de la identificación de los PUNs puedes definir tus necesidades formativas (DENs). Pueden ser clínicas o no clínicas.
Utilidad:¿Para qué es útil?
Una de las características principales de este sistema es que diferencia entre lo que el paciente quiere y lo que necesita, y entre lo que quiere el médico y sus necesidades basadas en los pacientes.
 Como Fortalezas destacan: se basa en la consulta, lo cual aumenta su validez; las necesidades identificadas están relacionadas con lo que estamos haciendo en lugar de con lo que nos gustaría hacer o pensamos que deberíamos hacer; son simples de utilizar y, finalmente, comparado con otros sistemas de valoración, produce beneficios para los pacientes a corto plazo.
Como debilidades encontramos :Es una herramienta subjetiva y que depende de las habilidades para reconocer necesidades no alcanzadas.
En el proceso de elaboración vamos a encontrar las siguientes fases:
– Identificar las necesidades no cubiertas de los pacientes.
– Transformar las necesidades de los pacientes en necesidades formativas nuestras.
– Transformar las necesidades formativas detectadas en necesidades específicas que puedan ser cubiertas por una acción determinada.
– Finalmente, especificar cómo vamos a valorar si hemos realizado lo planificado.

Aplicabilidad:¿Cómo podemos aplicarlo?
El proceso se divide en 2 etapas: 
         1ª etapa : Descubrimiento
        2ª etapa : El proceso

1-     Descubrimiento :identificamos nuestras necesidades formativas a través de las necesidades del paciente no resueltas durante cada día que pasamos consulta. Después de cada consulta nos preguntamos:
¿Estoy preparado para hacer frente a las necesidades de mi paciente? ¿Podría hacerlo mejor?

Estas dos preguntas identificarían las necesidades del paciente no cubiertas o PUNs. Los PUNs pueden tener relación con las diferentes áreas de nuestra práctica profesional, incluyendo:
  1. Conocimiento clínico
  2. Conocimiento no clínico
  3. Habilidades
  4. Actitudes
  5. Organización de la consulta

Para identificar los PUNs es importante registrar durante un tiempo los hallazgos ocurridos en la consulta y ver a que los atribuyes. Hay que:

1.      Reflexionar después de cada consulta
2.     Ser honesto con uno mismo (la información es confidencial, sólo para ti)
3.     Rellenar el formulario de detección de PUNs: Lo podemos hacer rápidamente en un simple papel(como una ficha)
2- El proceso (Definir el área de mejora, desarrollo o cambio):

Decide cómo resolverás tus PUNs, ¡¡¡ No tienes porque solucionarlos todos tu solo; tienes que ser capaz de delegar!!! Esto, por supuesto, es lo que ocurre en la realidad. En este último caso identificas una necesidad formativa; se trata de una habilidad basada en una necesidad de aprendizaje. Ejemplo. Si: “Quiero aprender a realizar infiltraciones” ,tendré que conocer más cosas:

¿Cuál será el esteroide más adecuado?
¿Qué alternativas existen?
¿Qué necesitaré?
¿Cuándo lo realizaré?
¿Cuál es el procedimiento?
¿Qué cuidados necesitará posteriormente?
 

Cada una de ellas será una necesidad formativa independiente. Si decides delegar el PUN, pasa al siguiente PUN.

El plan formativo
Utiliza la Ficha B (DENs ). Tienes que definir cada tipo de PUN preguntarte:¿Qué necesito aprender para manejar el PUN? ¿Cómo solucionaré esta necesidad formativa?

Podemos hacerlo solo o preguntando a un compañero o en un grupo pequeño de ellos. Al final habrás identificado un número de necesidades de formación (DENs) que podremos priorizar y trabajar con ellas.
 He querido compartir este método con el Blog porque representa una técnica reflexiva de gran aplicabilidad en nuestra práctica clínica. Parece algo complejo pero simplifica nuestra actuación diaria y que nos ayudará a organizar nuestras historias clínicas a identificar procesos no realizados en nuestros pacientes y ayudar a la realización de Diagnósticos diferenciales y todo ello en resumen, facilitarían la resolución de muchos casos clínicos no resueltos por la gran variabilidad con la que se nos presentan.

Este método es de tal aceptación que ha sido incluido en el Temario de nuestros Residentes en la Especialidad de Medicina Familiar y Comunitaria.