jueves, 2 de febrero de 2017

Uso inadecuado de los servicios sanitarioS





Uso inadecuado de los servicios sanitarioS



     Expertos internacionales urgen medidas contra el uso inadecuado de los servicios sanitarios (Lancet).
        Tanto por exceso como por defecto.

     La revista "The Lancet" publica un artículo en el que 27 expertos internacionales alertan a responsables políticos y proveedores sanitarios de que evalúen y tomen medidas urgentes sobre el uso inadecuado, bien por defecto como por exceso, de los servicios de salud*.

                Cuantas veces no hemos oído el comentario de que la sanidad está fatal, que las urgencias están desbordadas, la queja del tiempo de espera en urgencias y en las listas de espera quirúrgica o no quirúrgica. Lo oímos a diario entre los usuarios del Sistema Sanitario y también entre los profesionales de la salud, que son a la vez parte del sistema sanitario y usuarios del mismo.
                Parece que hasta en la prensa sanitaria seria como  The Lancet se hacen eco de esta realidad: “la asistencia sanitaria parece estar desbordada, no sólo en las ciudades que son últimamente foco de atención por las fusiones hospitalarias. Y el problema “por exceso o por defecto”, tanto en los países más pobres como en las economías de mercado más duras aparece de una manera que puede llegar a ser cruel: o no se tiene acceso a los servicios sanitarios, o estos se manifiestan con la avaricia y los intereses propios de los negocios lucrativos por definición”.
                
                Y aún dentro del mismo país, de la misma comunidad autónoma diría yo, o incluso de la misma ciudad que pueden que digan los más críticos, la diferencia entre el trato de una misma dolencia en tiempo, recursos, manejo, efectividad,… puede hacernos pensar que estamos en dos planetas diferentes. ¿Os suena?
                No parecen ir proporcionados las necesidades y los gastos, las previsiones y las realidades. Mientras parece haber excesos en determinadas prácticas diagnósticas y terapéuticas, se desechan otras clásicas más eficientes. Y quien sufre esto serán pacientes, usuarios, familiares, sanitarios y también la investigación e innovación: el futuro               .
                Hace referencia el artículo a la necesidad, al derecho diría yo, de los ciudadanos de conocer en qué y cómo se gastan los “dineros” nuestros gobernantes en la salud de su gente.
                Concluye el artículo, como era de esperar, avisando de la necesidad de que los líderes políticos sepan acabar con los servicios ineficientes e identifiquen aquellas prestaciones que realmente pueden aportar "bienestar y una vida saludable para todos".
                Este repaso queda cojo si queremos que en la “gestión” de nuestros dineros en Servicios Sanitarios sólo deban  intervenir los líderes políticos. ¿Qué papel  le queda entonces a la Sociedad?
                Entiendo que los ciudadanos también deben tomar partido no sólo en cuánto, qué y cómo se gasta el presupuesto de los servicios sanitarios, y no sólo con su voto cada cuatro años, sino también aceptando que parte de su salud está en sus manos, en sus hábitos y en la cultura de la salud. ¿Cuántos catarros se atienden en las urgencias de los hospitales del primer nivel? Quizás eso sea también innovación en gestión.
                Es cierto, hay un uso inadecuado de los servicios sanitarios, pero quizás por parte de todos.
Antonio Caravaca
Enero, 2017
*  Lancet. 2017; doi:10.1016/S0140-6736(16)32573-9.
http://www.thelancet.com/journals/lancet/article/PIIS0140-6736(16)32585-5/abstract

No hay comentarios:

Publicar un comentario