La expresión "agarrarse a un clavo ardiendo" significa, como ya sabéis, valerse de cualquier recurso o medio, por difícil o arriesgado que sea, para salvarse de un peligro, evitar un mal que amenaza o conseguir alguna otra cosa.
Y
he querido utilizar esta expresión, muy gaditana, porque en nuestro medio
sanitario, clínico y de gestión, ¿quién no se agarraría, quién no se agarra a
un clavo ardiendo?
Todos nosotros, tal como estamos envueltos en la trepidante
rutina, en la prisa sin pausa y en la inmediatez que se nos exige a diario,
echamos mano más de una vez al día, seguro, de internet para buscar la “inmediata
solución” sea a un banal problema, a un descuido de la memoria o para resolver
un serio problema al que no le vemos la solución, a veces ésta se encuentra tan
cerca como cerca está un colega, amigo, compañero,… otro ser vivo vamos.
Pero qué decir cuando en cualquiera
de nosotros sanitarios, y sobre todo si no eres “nada sanitario”, aparece una
dolencia, se ha visto uno mismo “lunar sospechoso”, o cuando se ha palpado un
“bultito”, por no decir ya cuando ya le
han dicho que tiene un “no sé qué” porque no he sido capaz ni de quedarme con
la palabra.
Entonces, más que nunca echamos
mano urgentemente de internet, para que nos saque de dudas, para buscar un
resquicio. Porque ¿quién no se agarraría a un clavo ardiendo si fuese
necesario?
En cualquiera de los blog o páginas de internet sobre este tema, salen a
relucir la gran proporción de españoles, sanitarios o no, que buscamos
información sobre salud, pero lo importante y peligroso es NO seleccionar la
información y entonces sí: nos agarramos justo a lo que queremos oír.
Siguiendo a un
maestro que me enseñó en mis inicios como especialista, os propongo que pongáis
en cualquier buscador de internet “cómo curar enfermedades
incurables”.
Hoy me han aparecido
aproximadamente 161.000 resultados a
esta pregunta que tal como se formula sólo debería tener una respuesta. Pero ¿A
qué entrada le hago caso si estoy
desesperado? O sea ¿qué es fiable y qué no?
Y en esta preocupación mía, creo
que compartida por otros muchos médicos, que se enfrentan no sólo a los
problemas de sus pacientes sino a la desinformación que han encontrado en demasiadas páginas de internet,
me topo con esta noticia en la radio:
Y me digo a mi mismo que ya era
hora de ponernos manos a la obra contra la venta de humo, contra aquellos que
venden falsas esperanzas a quienes se agarrarían a un clavo ardiendo:
En esta dirección http://bit.ly/2ojDRx5 podéis encontrar
con más detalle el motivo de este intento de parar a quienes se intentan
aprovechar de la desesperanza de unos y del desconocimiento de otros, a veces
no exento de mala fe. Entre todos tendremos que poner freno a todas estas prácticas deshonestas.
Para
el médico
enredado, como termina diciendo el editorial de UNIVADIS,
debería ser un requisito saber buscar, y sobre todo ofrecer seriedad y rigor,
más que ofrecer otro clavo ardiendo.
Antonio Caravaca
Mayo, 2017
No hay comentarios:
Publicar un comentario