domingo, 7 de mayo de 2017

“AGARRARSE A UN CLAVO ARDIENDO”



           La expresión "agarrarse a un clavo ardiendo" significa, como ya sabéis, valerse de cualquier recurso o medio, por difícil o arriesgado que sea, para salvarse de un peligro, evitar un mal que amenaza o conseguir alguna otra cosa.
  
           Y he querido utilizar esta expresión, muy gaditana, porque en nuestro medio sanitario, clínico y de gestión, ¿quién no se agarraría, quién no se agarra a un clavo ardiendo?

           Todos nosotros, tal  como estamos envueltos en la trepidante rutina, en la prisa sin pausa y en la inmediatez que se nos exige a diario, echamos mano más de una vez al día, seguro, de internet para buscar la “inmediata solución” sea a un banal problema, a un descuido de la memoria o para resolver un serio problema al que no le vemos la solución, a veces ésta se encuentra tan cerca como cerca está un colega, amigo, compañero,… otro ser vivo vamos.

        Pero qué decir cuando en cualquiera de nosotros sanitarios, y sobre todo si no eres “nada sanitario”, aparece una dolencia,  se ha visto uno  mismo  “lunar sospechoso”, o cuando se ha palpado un “bultito”, por no decir ya  cuando ya le han dicho que tiene un “no sé qué” porque no he sido capaz ni de quedarme con la palabra.
        Entonces, más que nunca echamos mano urgentemente de internet, para que nos saque de dudas, para buscar un resquicio. Porque ¿quién no se agarraría a un clavo ardiendo si fuese necesario?
        En cualquiera de los blog o páginas de internet sobre este tema, salen a relucir la gran proporción de españoles, sanitarios o no, que buscamos información sobre salud, pero lo importante y peligroso es NO seleccionar la información y entonces sí: nos agarramos justo a lo que queremos oír.

           Siguiendo a un maestro que me enseñó en mis inicios como especialista, os propongo que pongáis en cualquier  buscador de internet  cómo curar enfermedades incurables”.

  
          Hoy me han aparecido aproximadamente 161.000 resultados  a esta pregunta que tal como se formula sólo debería tener una respuesta. Pero ¿A qué entrada le  hago caso si estoy desesperado? O sea ¿qué es fiable y qué no?
 
          Y en esta preocupación mía, creo que compartida por otros muchos médicos, que se enfrentan no sólo a los problemas de sus pacientes sino a la desinformación  que han encontrado en demasiadas páginas de internet, me topo con esta noticia en la radio:

http://cadenaser.com/ser/2017/04/12/sociedad/1491988057_708042.html

                Y me digo a mi mismo que ya era hora de ponernos manos a la obra contra la venta de humo, contra aquellos que venden falsas esperanzas a quienes se agarrarían a un clavo ardiendo:

http://www.cgcom.es/noticias/2017/03/17_03_27_observatorio_contra_pseudociencias

              

            En esta dirección  http://bit.ly/2ojDRx5  podéis encontrar con más detalle el motivo de este intento de parar a quienes se intentan aprovechar de la desesperanza de unos y del desconocimiento de otros, a veces no exento de mala fe. Entre todos tendremos que poner  freno a todas estas prácticas deshonestas.

           Para el médico enredado, como termina diciendo el editorial de UNIVADIS, debería ser un requisito saber buscar, y sobre todo ofrecer seriedad y rigor, más que ofrecer otro clavo ardiendo.

Antonio Caravaca
Mayo, 2017

No hay comentarios:

Publicar un comentario