Leyendo la noticia sobre la ratificación por parte de un juzgado de lo contencioso-administrativo
de una sanción a un médico de familia perteneciente al SERGAS se me plantean
varias cuestiones, que estando ya muy manoseadas, vuelven una y otra vez a la
actualidad. Además en esta ocasión se me antoja novedoso, al menos a mi, la
cuestión de unir dos discusiones que hasta ahora siempre había visto por
separado, una, el cumplimiento o no de las recomendaciones de prescripción
emanadas de los servicios de salud públicos y otra el incumplimiento
“deliberado” de los acuerdos de gestión clínicas firmados de forma individual.
.
La
sentencia ratifica la decisión del SERGAS de sancionar a un médico por no
ajustarse, según ellos, de forma reiterada, a las recomendaciones sobre
prescripción, concretamente en el uso de estatinas, donde prescribía una en
concreto, pitavastatina, mucho más cara que la recomendada, atorvastatina y con
similar, y posiblemente mejor, eficacia. No deja de ser llamativo que en
Galicia se compare con atorvastatina y en Andalucía con simvastatina, muchísimo
más barata aunque menos potentes.
Una de
las razones que ha aludido la sala para justificar su decisión es que el médico
firmaba, y entendemos que recibía sus los emonumentos correspondientes, los
acuerdos de gestión clínica y que por ello estaba incumpliendo de forma
reiterada su compromiso.
Volvamos
a la cuestión de la prescripción y al eterno debate de si esos fármacos no son
adecuados por su perfil, cuestas mucho y aportan poco, por qué son financiado
de forma ordinaria por el Sistema Nacional de Salud, aquí las
opiniones son diversas. Aclaremos que la sentencia reconoce la capacidad del
médico para la libre prescripción, pero dentro de un marco ajustado a las
necesidades del paciente y atendiendo a la eficiencia. Se plantea por tanto que
la AEMPS debe hacer un verdadero esfuerzo para evaluar la financiación o no de
estos nuevos fármacos o bien, la otra postura, que los médicos deberían
disponer del mayor catálogo posible para poder elegir, con criterio, el mejor
fármaco para sus pacientes.
El otro
debate que se abre y que desde hace unos meses el Foro Andaluz de AtenciónPrimaria desarrolla sobre los acuerdos de gestión clínica es si estos deben
permanecer, desaparecer, pero siempre darles un nuevo enfoque.
¿Es hora
de que los profesionales dejemos de firmar los acuerdos de gestión clínica?
Acuerdos que son imposiciones y en gran medida irrealizables. Es hora de que
decidamos dejar de recibir sus contraprestaciones económicas y que seamos los
propios profesionales los que decidamos nuestras prioridades, prioridades que
tendríamos que consensuar con nuestros jefes, ya que no creo que la solución
sea convertirnos en ellos.
Cuando las barbas de tu vecino veas cortar pon las tuyas a remojar...
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