viernes, 19 de mayo de 2017

La sentencia

             Leyendo la noticia sobre la ratificación por parte de un juzgado de lo contencioso-administrativo de una sanción a un médico de familia perteneciente al SERGAS se me plantean varias cuestiones, que estando ya muy manoseadas, vuelven una y otra vez a la actualidad. Además en esta ocasión se me antoja novedoso, al menos a mi, la cuestión de unir dos discusiones que hasta ahora siempre había visto por separado, una, el cumplimiento o no de las recomendaciones de prescripción emanadas de los servicios de salud públicos y otra el incumplimiento “deliberado” de los acuerdos de gestión clínicas firmados de forma individual. .

              La sentencia ratifica la decisión del SERGAS de sancionar a un médico por no ajustarse, según ellos, de forma reiterada, a las recomendaciones sobre prescripción, concretamente en el uso de estatinas, donde prescribía una en concreto, pitavastatina, mucho más cara que la recomendada, atorvastatina y con similar, y posiblemente mejor, eficacia. No deja de ser llamativo que en Galicia se compare con atorvastatina y en Andalucía con simvastatina, muchísimo más barata aunque menos potentes.

              Una de las razones que ha aludido la sala para justificar su decisión es que el médico firmaba, y entendemos que recibía sus los emonumentos correspondientes, los acuerdos de gestión clínica y que por ello estaba incumpliendo de forma reiterada su compromiso.

              Volvamos a la cuestión de la prescripción y al eterno debate de si esos fármacos no son adecuados por su perfil, cuestas mucho y aportan poco, por qué son financiado de forma ordinaria por el Sistema Nacional de Salud, aquí las opiniones son diversas. Aclaremos que la sentencia reconoce la capacidad del médico para la libre prescripción, pero dentro de un marco ajustado a las necesidades del paciente y atendiendo a la eficiencia. Se plantea por tanto que la AEMPS debe hacer un verdadero esfuerzo para evaluar la financiación o no de estos nuevos fármacos o bien, la otra postura, que los médicos deberían disponer del mayor catálogo posible para poder elegir, con criterio, el mejor fármaco para sus pacientes.

              El otro debate que se abre y que desde hace unos meses el Foro Andaluz de AtenciónPrimaria desarrolla sobre los acuerdos de gestión clínica es si estos deben permanecer, desaparecer, pero siempre darles un nuevo enfoque.


              ¿Es hora de que los profesionales dejemos de firmar los acuerdos de gestión clínica? Acuerdos que son imposiciones y en gran medida irrealizables. Es hora de que decidamos dejar de recibir sus contraprestaciones económicas y que seamos los propios profesionales los que decidamos nuestras prioridades, prioridades que tendríamos que consensuar con nuestros jefes, ya que no creo que la solución sea convertirnos en ellos. 

             Cuando las barbas de tu vecino veas cortar pon las tuyas a remojar...

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