¡¡¡BENDITO MES DE JUNIO!!!
Ahora que finaliza el mes de junio
podemos hacer una evaluación de lo que significa este mes en la gestión
administrativa dentro del ámbito sanitario de la atención especializada que también puede
ser extrapolado al ámbito de la primaria.
Las necesidades asistenciales durante
el periodo estival siguen siendo las mismas que durante el resto del año e
incluso superiores en determinados puntos de nuestra comunidad [1].
Si por un lado se puede ver incrementada la alta frecuentacion de las urgencias
hospitalarias, por otro, se produce el cierre de los servicios menos demandados
que se aprovecha para realizar pequeñas obras en los mismos o para facilitar el
disfrute de vacaciones de sus profesionales que, en la mayoría de los casos, concentran
las mismas en los meses estivales de julio y agosto. Por ello, las necesidades
de cobertura durante este periodo precisan de una planificación anticipada.
Pero como siempre, año tras año, nos
encontramos que es a primeros del mes de mayo cuando nos instan a preparar y
presentar el plan de vacaciones a los Servicios de Apoyo, solicitando el número
total de jornadas a cubrir según necesidades, para proceder tras su
autorización, a la cobertura de las mismas.
Al final, el tiempo apremia y es en la segunda
quincena del mes de junio cuando se puede comenzar a cubrir por el sistema de
bolsa única de empleo. A partir de ese momento comienza un calvario que nos
arrastra por los meses de junio, julio y agosto
Las Unidades de Personal inician una
batalla contrarreloj para que el día 1 de julio la actividad asistencial del
hospital no sufra merma por falta de efectivos. Pero pronto, el desánimo y la
frustración envuelve el ambiente de los profesionales a los que se asigna esta encomienda: las ofertas no se cubren
fácilmente en las categorías más numerosas y necesarias (Facultativos
especialistas de área, Médicos SCCUU, enfermeros/as, auxiliares de enfermería,
pinches, celadores…). ¿Qué ocurre? ¿Otro año igual? ¿Dónde radica el
problema?... y así un sinfín de preguntas cuyas respuestas podrían tener
diversos matices los cuales podríamos analizar brevemente:
- - Personal facultativo: en un gran número de categorías (F.E.A. de Anestesiología, F.E.A. de Pediatría, Médicos de Servicios de Cuidados Críticos y Urgencias…) estos profesionales se encuentran trabajando en la sanidad privada por lo que, aunque están disponibles en bolsa, no están interesados en los contratos que se les ofertan, bien porque el período de tiempo ofertado es escaso, bien porque la jornada ofrecida es reducida, etc. Además están obligados a solicitar la compatibilidad si desean ejercer su profesión en ambos sectores, el trámite de ésta es lento y en algunas ocasiones se ha resuelto cuando ya el contrato ha vencido.
- - Personal sanitario no facultativo: Nos encontramos aquí con una de las categorías más espinosas de cubrir, enfermería. Supone una de las bolsas más numerosas en el SAS cuyos candidatos/as llevan años inscritos y trabajando, siendo la puntuación que ostentan los mismos elevadísima. Cuando se ofertan estos contratos de corta duración para la sustitución de vacaciones, el profesional que se encuentra en numerosas ocasiones trabajando en el sector privado no responde a la oferta. A partir de ese momento, según el pacto de bolsa única, son tres los intentos de llamada que se les ha de hacer para poder continuar con otro candidato. Nos adentramos en este momento en una espiral concéntrica de dificil salida pues podemos tardar un día entero en ir elinando candidatos/as y rebajar la puntuación a partir de la cual comienzan a aceptar los nombramientos. Pero la desesperación aparece al día siguiente cuando, al lanzar la misma oferta vuelven a aparecer los candidatos/as con puntuaciones elevadas y comezamos otra vez como el día anterior (en ocasiones parece que estamos reviviendo la película "el sueño de la marmota", por poner un poco de humor al tema.
- El personal auxiliar de enfermería y otras categorías como celadores, pinches etc., son suntuosas en su contratación pero por motivos diferentes: el corte de bolsa es muy elevado por lo que se agotan fácilmente los candidatos/as disponibles y comenzamos a lanzar ofertas por los listados adicionesl. Probleas añadidos. Estos listados no permiten contratar por un período superior a un mes, por lo que un contrato que en un principio podría abarcar tres meses (julio, agosto y septiembre), debemos desglosarlo en tres contratos diferentes para cada uno de los meses, lo que conlleva un incremento de trabajo extra.
Estas podrían ser algunas de las cuestiones prinicipales por lo que el plan de vacaciones se ralentiza sobremanera. De ahí que se deberían busas alternativas que ofrecieran resultados más positivos y agilizaran la contratación estival.
¿Qué alternativas se podrían proponer?:
- En primer lugar, acometer el plan vacacional realizado una previsión del miso en el primer trimestre del año, para que en mayo se pudiera comenzar la contratación
- Incrementar el número de jornadas autorizadas para cubrir los F.E.A. de las categorías más complicadas de cubrir a las que hemos hecho referencia aneriormente.
- Cribar el listado de bolsa de categorías como enfermería y aunque sea duro, incrementar la sanción para aquellos profesionales que estando disponibles no contestan a la oferta porque saben que la sanción es libiana y/o si una vez ofertado el contrato, rehúsan a él porque no les interesa el tiempo que se les ofrece e incluso responden que están trabajando en un centro privado o concertado, imponer una sanción más elevada, que les hiciera reflexionar en lo sucesivo y si ya están trabajando no ponerse disponibles y dejar paso a los candidatos que por su puntuación y posición en bolsa dificilmente van a tener la posibilidad de trabajar.
- En categorías como auxiliares de enfermería, celadores, pinches.. rebajar la puntuación del corte de bolsa para evitar en la medida de lo posible los listados adicionales que tanto ralentizan la contratación.
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