Inmersos
en las últimas semanas de este agotador curso académico, con una carga de trabajo importante para todos, ha caído en mis
manos este artículo de DM: “Nuevas fórmulas de gestión: lo que pudo haber sido y no fue”, y os lo paso porque
no tiene desperdicio, a mi modesto entender como alumno en esto de la gestión.
Todos los expertos parecen estar de acuerdo
en que se necesitan más reformas, más profundas, que hay modelos agotados y que
falta flexibilidad y liderazgo. Pero me ha impactado que el autor del artículo
no dude en plasmar esta frase tan rotunda: “El punto débil del cambio es la falta de valentía: No hay una voluntad real, los diferentes gobiernos
han estado supeditados a tres palancas insoslayables: el propio sistema tal y
como está concebido, la contestación social movida por la demagogia fácil y los
votos que eso supone de cara a unas elecciones generales, europeas, municipales
o autonómicas".
Y me
pregunto cómo se puede gestionar de manera flexible, eficiente, autónoma, sin
cambiar todas las reglas del juego, siendo respetuoso con cada una de las
Instituciones, siendo políticamente correcto, intentando cumplirlos objetivos
de la leyes y su potencial, … y además siendo valiente. Por no poner otros
muchos ítems que no se deberían dejar de lado en la gestión.
La
profesionalización de la gestión también la hemos tocado, la formación
impecable de profesionales en esta área también ha salido como factor
determinante. Como también se ha nombrado la excesiva politización de la
gestión sanitaria. Se habló de la importancia de la participación ciudadana.
Desde luego que hace falta valentía para ser capaz de ponerse manos a la obra y
que no termine en un mero trámite laboral, o sea: en una chapuza para salir del
paso.
Hemos oído en estos meses infinidad de veces, el aforismo de que “el papel lo aguanta todo”, aunque según Federico de
Montalvo Jääskeläinen, profesor Derecho Constitucional en ICADE, “todo ya no opera en nuestro sistema jurídico, lo que es un don para la eficacia, eficiencia y seguridad
de nuestras normas”, parece que se va terminando. Lo que hará de unos y otros,
de políticos y gestores, se tomen más en serio eso de que lo que se escribe y
lo que se pretende sea lo mismo y que se acerque todo lo posible a la realidad.
Y me viene que ni anillo al dedo este otra artículo
de opinión: “Planes estratégicos de humanización de la asistencia sanitaria, ¿es
necesario humanizar lo humano? En uno de sus párrafos, Mª Ángeles Planchuelo dice: “la Asistencia Sanitaria en la Comunidad de Madrid,
parte de la base de que tenemos uno de los mejores sistemas sanitarios de
España y del mundo, en cuanto a la tecnificación,
experticia y conocimiento de nuestros profesionales. Sin embargo, aún estamos muy lejos de sacar buena
nota en las áreas afectivo/psicológicas en el manejo de las personas, enfermos
y familiares que acompañan a nuestros pacientes. No hay nada más que ver cuando
uno de nosotros se pone enfermo y tiene que acudir a un dispositivo sanitario,
hospital, centro de salud, Summa 112, etc. para saber de qué estamos hablando y
qué entendemos por Humanización. Nuestros centros están masificados, los
pacientes están cosificados y son identificados por los números de las
historias clínicas o por el número de la habitación. Los espacios en áreas de
alta sensibilidad como oncología, paliativos, psiquiatría, etc, no poseen el
confort adecuado. Se
nos desnuda sin prurito y nos visten con pijamas y batas que facilitan enseñar
zonas púdicas de nuestros cuerpos.
Se nos da poca información y mucho menos se garantiza que hemos comprendido esa
información. El paciente se tiene que adaptar al ritmo del hospital en vez de
adaptarse el hospital al ritmo de cada paciente, no se facilita que nuestros
seres queridos nos acompañen en los momentos difíciles en la urgencia o en la
UCI....., y un largo etc. de situaciones esperpénticas y trasnochadas que son
más producto de siglos pasados”.
Y esto, es lo que se me queda de
toda la entrada: hay que ser valiente para gestionar, para innovar. Sin olvidar
que el papel NO lo aguanta todo, que la
naturaleza humana es frágil como ese papel, que tarde o tempranos todos seremos en manos de una u otra sanidad.
Antonio Caravaca
Mayo 2017

Antonio,muy buen post, tocando los temas candentes de la gestión,sobre todo los últimos párrafos donde, se habla de los usuarios y me ha llamado la atención una frase que todos tenemos en mente y que no tenemos en cuenta "los pacientes están cosificados y son identificados por los números de las historias clínicas o por el número de la habitación.
ResponderEliminarEsto es de lo que tendríamos que hablar cuando hablamos de Gestión.
Enhorabuena muy buen post